sábado, 1 de septiembre de 2007

De los hermanos buena onda

Son aquéllos que siempre están ahí con su hombro bien puesto para que puedas llorar. Los que dan kleenex para secar las lágrimas, los que ofrecen chocolates de una valiosa cajita que no comparten con nadie. Los que siempre tienen frases alentadoras y un cálido abrazo de apoyo. Los confidentes. Los que escuchan las historias de rompimiento, porque cuando sea, la hora que sea, siempre están ahí (afortunada o desafortunadamente le tócó vivir a sólo unos metros de mi cuarto, ja). Gracias suricato ;)

1 comentario:

Cid dijo...

T_T

Estoy al borde de las lágrimas....


bueno no, no es cierto


^_^